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  • Sandra Martinez V.

¿Por qué dices SÍ cuando quieres decir NO?

¿Te has pillado cansada como burro, llena de tareas, casi sin fuerzas, pero basta que alguien te pida que le hagas un favor y ahí saltas como resorte…ahí va la mujer abnegada que se desvive por el otro? Feliz de que te valoren por lo que haces por los demás, pero en el fondo de tu alma estás apestada de hacer y hacer para el resto…¿y tú cuándo?

Si aún no te has hecho esta pregunta, te invito a que reflexionemos juntas sobre este hábito tan arraigado.


Desde pequeñas nos han enseñado a ser buenas niñas, a complacer a otros, y esto nos ha llevado a una tremenda pandemia: Nos sabemos decir que NO, nos hemos dejado pisotear y vivimos para complacer a otros: hijos, esposo, familia, trabajo, religión, cultura, etc.


Las mujeres que veo en mi consulta de coaching, por lo general tienen el síndrome de la Super Woman, ellas solas se lo han puesto, nadie las obligó… Bueno, en cierto aspecto sí, pero ese es tema para otro día.


Ese rol solidario y desinteresado que nos convierte en “salvadoras” de todo ser humano que esté dentro de nuestro entorno más cercano.


Te ha pasado que estás llena de trabajo y tareas que solo puedes hacer tú, pero si alguien te dice: ¿me puedes ayudar con esto?, lo más probable es que dejes de hacer lo que estás haciendo para ayudarle a quien te lo pidió.



¿Qué te hace pensar que eres la única persona que puede solucionar los problemas de los demás?


Desde pequeñas se nos ha enseñado que como mujer “tenemos” que estar al servicio de los demás y ninguna o muy pocas se lo cuestionan. Yo pasé por lo mismo en una época. Hoy miro para atrás y me río.


Mientras te esfuerzas por llegar a todas partes y solucionar el problema de todos para que sean felices, tú te estás exprimiendo y olvidando que eres tu primera prioridad… Sobre todo si tienes una hija… Ella no aprenderá de lo que le dices, aprenderá de lo que ve en ti: una mamá que vive para el resto, que se posterga y que no se respeta. Ella copiará y el círculo vicioso crecerá.


¿Por qué dices SÍ a todo?

  • Porque culturalmente nos han enseñado a decir que sí a todo y a todos, menos a nosotras.

  • Te produce estrés emocional el no cumplir con las expectativas de los demás.

  • Te produce sentimiento de culpabilidad.

  • Piensas en la otra persona y no en ti.


De aquí surgen unas creencias que condicionan tu vida:


Eres una mujer multitarea: trabajas afuera y en casa, gestionas y organizas a todos, solucionas cualquier problema: familia, amigos, compañeros de trabajo, vecina, conocida de la vecina, etc.


Una mujer que se ocupa de sí misma es una egoísta: ¿Qué dirán por ahí de mi? ¡La gente pensará que soy una mala mujer! Los demás me dejarán de querer si no hago lo que me piden: ¡Y eso no lo puedo permitir! Sólo me siento querida y retribuida, no por lo que soy sino por lo que hago por los demás, es la única manera de que alguien me quiera.



¿Qué consigues con esta actitud de Super Woman o salvadora eterna de la humanidad?

  1. Solo contribuyes a que crezcan a tu alrededor personas menos capaces y menos responsables, porque saben que siempre pueden contar contigo.

  2. Pierdes el control de tu vida, enfocándote en los demás, pensando que no lo pueden hacer y lo que es peor, pensando que eres la mamá indispensable, la hija abnegada, la esposa todo terreno, es decir: una mujer indispensable.

  3. Te dejas de lado: no haces aquello que deseas para ti porque te falta tiempo, pero estás disponible para los demás. Tu tiempo libre, tu rato a solas, tu espacio personal, hacer ejercicio, asistir a charlas de crecimiento personal , la cita con unas amigas, una cena con tu pareja, un viaje soñado. Has dejado todo eso de lado para convertirte en la persona que otros quieren que seas.


¿Y tú cuándo?

Aprender a decir No es justo y necesario. Además debes hacerlo por sanidad mental. Así como te tratas amiga, es como le enseñas al mundo que te tiene que tratar. Decir No, no es falta de amor, es amor propio. Al principio se pueden extrañar tus seres queridos, pero luego te empezaran a admirar.


Espero que a partir de hoy mismo comiences a decir que No cuando realmente quieres decir No. Y que comiences a decirte SÍ a ti, a 10 minutos de descanso, de no hacer nada, de darte tiempo para leer, para caminar, para conversar con una amiga, para pasear unas cuadras después de tu trabajo, etc.


Y recuerda, si necesitas apoyo en desaprender para aprender a decir No, escríbeme un correo a contacto@coachingparamujeres.cl o un mensaje por Instagram.


Un abrazo con un ¡Sí, puedes!


Sandra Martínez V.


#mujer #coaching #aprenderadecirno #yosoyprimero #amorpropio

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